martes, 26 de enero de 2016

CARA A CARA CON "MINGO"

Marcelo López, más conocido como "Mingo" en el ambiente del futsal, dejó Talleres RPB para convertirse en el flamante entrenador de Rosario Central. En exclusiva con Futsal Rosario habló de todo. su trayectoria, la Selección Rosarina, su paso por el club de Villa Gobernador Gálvez y sus objetivos para este nuevo desafío.




¿Cómo llegó esta oferta para dirigir al canalla?
La oferta llega de la mano de Mauricio López, que hoy está en la subcomisión de futsal, y fue jugador mío en mi paso anterior por el club y me conoce muy bien.

¿Qué fue lo que más te atrajo de esta oportunidad?
En primer lugar, lo que más me llamó es el hecho de estar en el club del cual soy hincha y llevo en el corazón. Además, también es atractivo la posibilidad de pelear un campeonato. Estar en un club grande siempre te da mayores posibilidades, porque tenés mayor capacidad de convocatoria. Cuesta mucho llevar a un club de barrio jugadores de otro club que jueguen bien.
Otro factor que influye es que Central es un club que en cualquier momento puede tomar la decisión de entrar en los torneos de AFA. Esa es la ilusión que todos tenemos.

¿Qué te llevas de Talleres? ¿Cómo lo ves al club a futuro?
De Talleres me llevo el trabajo de tres años en un club donde el futbol de salón no era tan importante. Sólo había primera y tercera. Hoy tiene una estructura de octava a primera con escuelita de futbol. Me llevo una muy buena experiencia, una comisión colaboradora que brindo las instalaciones y herramientas para trabajar. Un club chico de nombre pero con mucho potencial para ser un grande de futsal. Tiene un futuro enorme Talleres. Depende de la gente que trabaje ahí.

¿Qué objetivos tiene Central para este torneo?
El objetivo planteado es pelear lo más arriba posible. Vamos a ir paso a paso, entrenando y viendo para lo que está el equipo. Siempre la meta de un entrenador cuando comienza un ciclo es pelear el campeonato. Sin embargo, a veces si pones un objetivo tan alto a principio de año el jugador puede bajonearse cuando no se dan un par de resultados. dejar de ir a entrenar o dejar de darle la misma importancia al trabajo que hace.
Por eso es importante no ilusionar a nadie. El equipo sólo se va a ir dando cuenta para qué está. Por supuesto que con trabajo, con "sólo" uno se refiere a que tiene que dejar que el tiempo de evolución determine para qué puesto estamos.

¿Cuál es el balance del trabajo en la Selección Rosarina?
El balance es siempre positivo. Hace cuatro años que estamos trabajando con el cuerpo técnico, y si bien los partidos no son muchos pregonamos un estilo que es con el que creemos que se tiene que jugar este deporte: ofensivo, presionando. Eso no significa que no marquemos, pero nosotros queremos ser siempre protagonistas, con presión y cambios de marca.

La idea es que cuando los jugadores vuelvan a su club lleven esa semillita que nosotros queremos sembrar, para que crezcan en cada equipo y sea mas fácil cuando nosotros los volvamos a convocar. También de esta forma buscamos darle más nivel a los equipos de la ciudad. Que cuando vayan a jugar un Nacional no ganen de casualidad, porque se colgaron del travesaño y el otro equipo fallo; sino que sea por un planteo táctico exitoso, siendo protagonistas. Que los equipos rosarinos no vayan a ver qué se puede hacer porque el rival es superior. 

Hay que trabajar para emparejar con el nivel de Buenos Aires. Se hace muy difícil por el profesionalismo. Tenemos que entender que estamos muy lejos de que un jugador pueda cobrar. Yo como entrenador que fue jugador entiendo que no se es profesional porque se cobra, se lo es porque se ama lo que se hace. Tenemos que amar de tal manera este deporte, tan apasionadamente, que le brindemos el profesionalismo aún sin cobrar. Si llegamos a entender eso, vamos a avanzar mucho más rápido. 

Nosotros habiendo tenido muy pocas prácticas juntos hemos jugado de igual a igual con la Selección Nacional de Chile. Y si no les ganamos fue por una decisión mía de ir a buscar el partido faltando un minuto con arquero jugador. Los superamos ampliamente en el primer tiempo y después lo perdimos por un error mío. 

A la Selección de Santa Fe, y con Barracas Central tuvimos dos experiencias. En la primera de ellas íbamos ganando 4-0 y no lo supimos mantener, físicamente son superiores ellos. La segunda vez ya con un plantel más entrenado fue el partido que todos vimos hace unos meses. Fue triunfo 4-3, aunque el partido fue parejo, podría haber ganado cualquiera.


UN ENTRENADOR DE TRAYECTORIA
Marcelo López comenzó su carrera como entrenador en 1998, dirigiendo a la tercera de Central. Al poco tiempo se haría cargo de la primera, que se encontraba peleando por no descender en los torneos de AFA. Allí estuvo hasta el 2001 logrando que el canalla mantuviera la categoría. Unos años después volvería, ya con el conjunto auriazul en segunda, para luego retirarse.

Retornó a la actividad con una propuesta de El Luchador, que se encontraba disputando los torneos organizados por la Asociación Rosarina. Tras llegar a la final en su primer torneo, pasaría al Club Horizonte. De ahí sería contratado para la Selección Rosarina de Futsal.

Ya en tiempos más cercanos, "Mingo" dirigió Talleres para retornar al club que lo vio nacer de cara a esta nueva temporada.

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